” Un político peligroso “

2 sep 2012 EPS Por Javier Cercas
“Ninguno de sus colegas se fía de nuestro presidente, ni sus propios votantes”

De acuerdo: puede que Zapatero no fuera un gran presidente; es más, estoy dispuesto a admitir que, aunque algunos de ustedes y yo le votásemos (y más de una vez), a ratos resultó ser un presidente untanto penoso: a un buen gobernante se le reconoce cuando vienen mal dadas y, cuando vinieron mal dadas, la impresión es que Zapatero no estuvo a la altura de las circunstancias. Ahora bien, si Zapatero fue lo que fue, ¿qué decir de Rajoy? A juzgar por los sondeos de este verano, la respuesta del país es inequívoca: un desastre. Alguien dirá que ningún presidente se ha encontrado una situación tan difícil como la que él se encontró; discrepo: en 1982, cuando González llegó al poder, la situación era bastante más difícil que la actual; y en 1976, cuando llegó al poder Suárez, la situación era incomparablemente más difícil. Ojalá nos equivoquemos con Rajoy.

Pero lo cierto es que el asunto pinta mal. No se trata solo de fondo, sino de forma. No se trata solo de las cosas que ha hecho Rajoy, algunas de las cuales quizá eran inevitables (solo algunas: no creo que fuera inevitable, digamos, la vileza de amnistiar a los delincuentes económicos y castigar a quienes pagan sus impuestos); se trata asimismo de cómo lo hahecho. Comparémoslo por ejemplo con cómo lo ha hecho Mario Monti en Italia. Además de buscar acuerdos con los partidos, Monti ha dialogado con los ciudadanos, compareciendo en público cada semana o casi cada semana, acompañado de varios de sus ministros, para explicar con detalle a la gente lo que está haciendo; también ha sabido ganarse la confianza de sus colegas europeos. El resultado es que Italia está mejor que cuando él llegó al poder (y mucho mejor que España). Y por favor: nomevengan con que Monti no llegó al poder mediante unas elecciones; eso no le hace ni pizca de gracia a nadie, pero el hecho es que su nombramiento fue perfectamente constitucional y que fue el fruto de una situación extrema que a punto estuvo de desarbolar a su país, si no de hundirlo en una especie de seudodemocracia telegénica. ¿Qué ha hecho en cambio Rajoy? Nobuscar grandes acuerdos, esconderse de los periodistas, echar las culpas a Zapatero y evitar el debate incluso el día en que se aprobaba en el Congreso el mayor recorte de la historia de la democracia. Es verdad que alguna vez ha dado explicaciones, pero entonces lo ha hecho igual que un trilero: fue lo que ocurrió el día inaudito en que, durante una fugaz comparecencia pública, trató de vender como un gran triunfo personal el fracaso del rescate a la banca, para acabar anunciando que, ya con la satisfacción del deber cumplido, se iba a ver el estreno de España en la Eurocopa de fútbol. No dudo de que, con esa argucia de tahúr, Rajoy consiguiera dar gato por liebre a algún honesto jubilado de Pontevedra; pero ¿se imaginan la cara de ObamaoMerkel al escucharlo? En aquel momento debieron de recordar que aquel pollo era el mismo que, en cuanto llegó al poder, empezó a hacer alardes patrioteros de soberanía económica, el mismo que aplazó durante varios meses reformas inaplazables para tratar de ganar unos comicios regionales. ¿Recordarían que también fue él quien, durante cuatro años, difundió o permitió que se difundiera uno de los mayores bulos de la historia de España, según el cual el peor atentado terrorista padecido por este país fue de algún modo auspiciado por miembros del principal partido de la oposición? Lo dudo, pero el caso es que, a día de hoy, ninguno de sus colegas se fía de nuestro presidente, igual que no se fían de él ni sus propios votantes. Resultado: España está peor que cuando Rajoy llegó al poder, y mucho peor que Italia.

Un político responsable es aquel que, sobre todo en los momentos difíciles, pone los intereses de su país por encima de sus propios intereses. Algunos viejos políticos de la Transición, con los que tanto se llena la boca la derecha, supieron hacerlo (incluidos por supuesto algunos políticos de la derecha). Rajoy debería aplicarse el cuento, porque desde que llegó al poder parece no solo superado por las circunstancias, sino más preocupado por ganar las próximas elecciones que por sacar su país adelante. A menos que rectifique –y rápido–, esto puede convertirlo en un político irresponsable; es decir: en un político peligroso.

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Una respuesta a ” Un político peligroso “

  1. Rafael dijo:

    De lo que se deduce que todos los politicos no son iguales……….

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