“Bienvenido Mr. Wanda”

Alejandro Inurrieta 17.01.2016

Una de las noticias más comentadas en la última semana ha sido la posibilidad que el magnate chino Wanda abandone la inversión prevista en el emblemático edificio de la Plaza de España de Madrid. Inmediatamente, como mandan los estúpidos cánones políticos que rigen en la capital, los medios más a la derecha y la Excelentísima jefa de la oposición en la capital del Reino, Esperanza Aguirre, han sacado a pasear los espantajos del carácter comunista y colectivista de Manuela Carmena y su afición por espantar inversiones.

Este catetismo de parte de a sociedad nos viene heredado del que ya demostramos con la magnífica película de Berlanga, Bienvenido Mr. Marshall

La no confirmada salida del magnate chino Wanda ha desatado la furia de los políticos de la derecha en Madrid

Este catetismo de parte de a sociedad nos viene heredado del que ya demostramos con la magnífica película de Berlanga, Bienvenido Mr. Marshall. Ello se traduce en que somos esclavos de que inventen ellos o que inviertan ellos y por ende servimos pleitesía hacia cualquier nuevo rico que prometa grandes inversiones, empleos y riqueza, porque nosotros somos incapaces de generar dichas operaciones, a pesar de que presumimos de ser un país rico y próspero, gracias a lo que ostentamos en las fiestas patronales y las Cabalgatas de Reyes.

Este servilismo financiero recuerda mucho a lo que plasmó Berlanga en Bienvenido Mr. Marshall

Este drama se plasma en que cada vez que vienen a España iluminados, atraídos por la laxitud legislatura y el servilismo político de quien se ha creído esto de la globalización financiera, nos disponemos a rehacer todo el BOE para satisfacer todas las demandas de los millonarios foráneos que saben que en ningún otro país civilizado les rendirían semejante pleitesía. Un ejemplo palmario sería el ya olvidado episodio bochornoso de los casinos de Adelson, que fue agasajado y cortejado por Aguirre y el alcalde de Alcorcón, entre otros, para que instalase aquí su ciudad del juego, permitiendo la entrada de menores, fumar en los casinos, cambiar la legislación aboral expresamente para que sus trabajadores tuviesen otras condiciones laborales, y probablemente otras peticiones que esperemos algún salgan a la luz. Es decir, la moraleja que subyace a esta forma de capitalismo desregulado es que, en aras de conseguir financiación para la instalación de negocios, casualmente nunca relacionados con la investigación médica u otras actividades de alto valor añadido, hay que transgredir todas las normas internas, creando una sensación de impunidad para los grandes capitales que no vienen por el sol de España, sino porque huelen a este tipo de supuestos servidores públicos.

Todas las mal llamadas trabas al capital, no son más que restricciones a las barbaridades urbanísticas que se han hecho en una gran mayoría de ciudades en España

El paraíso legislativo y fiscal ad hoc es el señuelo que siempre ofrece España para la instalación de grandes inversiones que luego se van

El último episodio de la España de Berlanga tiene como protagonista al empresario chino Wanda que compró el edificio España por poco más de 200 millones de euros, y que pretendía construir un hotel de lujo, apartamentos también de alto standing y así generar enormes plusvalías, legítimas, y por supuesto queriendo tener la plena libertad para la reconstrucción del inmueble. Es decir, los auténticos liberales son los que desprecian profundamente las normas que preservan el patrimonio artístico de las ciudades y son partidarios, si cabe, de construir en plena Cibeles o en el Partenón griego. Todas las mal llamadas trabas al capital, no son más que restricciones a las barbaridades urbanísticas que se han hecho en una gran mayoría de ciudades en España. Precisamente para satisfacer las demandas de los ilustrados empresarios que únicamente buscan el beneficio rápido y fácil, como es el caso que os ocupa.

Pero además de todo esto, en el caso del Edificio España, confluyen algunos aspectos legales que claramente dejan en evidencia las críticas furibundas de la Ex presidenta de la Comunidad de Madrid. Debería saber que existe una Comisión Local de Patrimonio Histórico en la que están representadas las dos instituciones implicadas, el Ayuntamiento y la propia Comunidad de Madrid. Esta Comisión decretó en 2014, antes de la llegada de la colectivista Carmena, la prohibición de derruir la fachada, por su valor simbólico y arquitectónico, aunque a las mentes que solo segregan millones de euros en su cerebro les parece absurdo esto de preservar o conservar piedras viejas o edificios simbólicos. Algo parecido ya pasó con el Arquitecto Norman Foster en época del PP, cuya Comisión también frustró una inversión estrambótica en un palacete madrileño.

La prohibición legal de derribar la fachada fue acordada por la Comisión de Patrimonio donde está el PP

Tanto Aguirre, como la actual Presidenta Cifuentes, carecen de legitimidad para criticar algo que su propio partido ha asumido, demostrando que su única ambición es el derribo de la actual alcaldesa, y no el bienestar de los madrileños. Sería conveniente que se leyesen las actas de la propia Comisión y ahí verían cómo se fraguó la lógica decisión de preservar la fachada del emblemático edificio.

Solo cabe pensar en un típico juego que nos llevará al modelo Villar Mir, quien también se pasó por el forro la normativa sobre patrimonio y que ha podido reanudar su obra faraónica en Canalejas

Mientras, el magnate chino guarda silencio y asiste divertido a este cruce de acusaciones, esperando que el Ayuntamiento ceda y así poder iniciar la esperada obra que sustituya a la falta de inversión de las empresas e instituciones nacionales que han delegado ese negociado en empresarios sin escrúpulos arquitectónicos. Siendo aparentemente falsa la noticia del abandono de la obra, y que se ha utilizado como munición gruesa contra la Alcaldesa, solo cabe pensar en un típico juego que nos llevará al modelo Villar Mir, quien también se pasó por el forro la normativa sobre patrimonio y que ha podido reanudar su obra faraónica en Canalejas, aunque con una ligera reducción de la capacidad constructiva. Eso sí, el daño irreversible causado al patrimonio de la ciudad nunca será denunciado por personas como Esperanza Aguirre o Cristina Cifuentes, no sea que corte las donaciones a la causa del PP.

El silencio de Wanda es solo una estrategia para que la erosión política de Carmena le facilite vía libre para el negocio

En resumen, estamos en manos de políticos que desprecian el patrimonio artístico escudándose en el supuesto bienestar futuro para los que consigan empleo, eso sí, con la legislación china. Somos un país servil que con tal que vengan otros a invertir lo que nosotros ni tenemos, ni queremos arriesgar, nos dejamos embaucar como meros preferentistas, o tenedores de sellos, aunque los resultados para los promotores políticos sean menos gravosos que para los humildes inversores que hoy están arruinados.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s